Las ciudades divididas han sido testigos de profundas transformaciones políticas, sociales y culturales a lo largo de la historia. Estas urbes, separadas por fronteras físicas o ideológicas, ofrecen una perspectiva única sobre los efectos de la división en la vida urbana. A continuación, exploramos algunas de las ciudades más emblemáticas que han experimentado divisiones significativas.
Berlín: La Ciudad del Muro
Berlín es quizás el ejemplo más conocido de una ciudad dividida. Tras la Segunda Guerra Mundial, en 1949, la ciudad se dividió en Berlín Este, bajo control soviético, y Berlín Oeste, administrado por las potencias occidentales. Esta separación se materializó en 1961 con la construcción del Muro de Berlín, que permaneció hasta 1989. El muro no solo dividió físicamente la ciudad, sino que también simbolizó la división ideológica de la Guerra Fría. La caída del muro en 1989 marcó el inicio de la reunificación alemana y la transformación de Berlín en una metrópoli unificada.
Nicosia: La Última Capital Dividida
Nicosia, la capital de Chipre, es la única capital europea que permanece dividida en la actualidad. Desde 1974, la ciudad está separada en dos por una «línea verde»: al sur, la República de Chipre, y al norte, la autoproclamada República Turca del Norte de Chipre, reconocida únicamente por Turquía. Esta división ha generado diferencias económicas y culturales entre ambas partes, aunque en los últimos años se han realizado esfuerzos para facilitar el tránsito entre ellas y promover la reconciliación.
Jerusalén: Una Ciudad de Múltiples Fronteras
Jerusalén es una ciudad con una historia compleja de divisiones. Tras la guerra árabe-israelí de 1948, la ciudad quedó dividida: la parte occidental bajo control israelí y la oriental bajo control jordano. En 1967, durante la Guerra de los Seis Días, Israel ocupó Jerusalén Este, anexándola posteriormente, aunque esta anexión no es reconocida internacionalmente. La ciudad sigue siendo un punto focal de tensiones políticas y religiosas, con significados profundos para judíos, musulmanes y cristianos.
Belfast: Divisiones Internas
Belfast, en Irlanda del Norte, experimentó una división interna durante el conflicto conocido como «The Troubles» (1969-1998). La ciudad se fragmentó en comunidades protestantes unionistas y católicas nacionalistas, separadas por «muros de paz» que aún existen en algunas áreas. Aunque el Acuerdo de Viernes Santo de 1998 trajo paz relativa, las cicatrices de la división persisten en la estructura urbana y en las relaciones comunitarias.
Mostar: Un Puente entre Culturas
Mostar, en Bosnia y Herzegovina, sufrió una división durante la guerra de Bosnia en la década de 1990. La ciudad se dividió entre croatas bosnios y bosnios musulmanes, con el río Neretva como línea de separación. El emblemático Puente Viejo (Stari Most), destruido en 1993, fue reconstruido en 2004 como símbolo de reconciliación. Sin embargo, las divisiones étnicas y culturales aún son evidentes en la vida cotidiana de la ciudad.
El Paso y Ciudad Juárez: Una Frontera Binacional
El Paso (Estados Unidos) y Ciudad Juárez (México) forman una conurbación dividida por la frontera internacional. Históricamente, estas ciudades han compartido lazos económicos y culturales, pero la frontera ha generado desafíos relacionados con la migración, la seguridad y las diferencias socioeconómicas. A pesar de las barreras físicas y políticas, las comunidades mantienen una interdependencia significativa.
Viena: La División de la Guerra Fría
Aunque es menos conocida, Viena también fue dividida después de la Segunda Guerra Mundial. Desde 1945 hasta 1955, la ciudad se dividió en zonas controladas por las potencias aliadas: Estados Unidos, Reino Unido, Francia y la Unión Soviética, similar a Berlín. Aunque no se construyó un muro, la ciudad vivió bajo la tensión de la Guerra Fría, y el centro de Viena fue gestionado conjuntamente por las cuatro potencias. En 1955, Austria recuperó su soberanía y declaró la neutralidad, lo que puso fin a la ocupación y a la división de Viena.
Hong Kong y Macao: Divisiones Coloniales
Tanto Hong Kong como Macao han experimentado divisiones debido a la colonización. Hong Kong estuvo bajo administración británica hasta 1997, cuando fue devuelta a China bajo el principio de «un país, dos sistemas». Macao, por su parte, fue administrada por Portugal hasta 1999. Aunque ahora son regiones administrativas especiales de China, sus sistemas legales, económicos y culturales siguen diferenciándolas del resto del país, lo cual puede interpretarse como una forma de división simbólica dentro de un solo Estado.
Trieste: Encrucijada entre Este y Oeste
Trieste, en Italia, también experimentó una breve división después de la Segunda Guerra Mundial. En 1947, se estableció el Territorio Libre de Trieste, que se dividió en dos zonas: una controlada por el ejército británico y estadounidense, y otra por Yugoslavia. En 1954, se firmó un acuerdo que permitió a Italia administrar la zona norte de Trieste, mientras que Yugoslavia tomó el control del área sur. La división fue formalmente resuelta en 1975 con el Tratado de Osimo, que estableció la frontera actual entre Italia y Eslovenia.
Seúl y Pyongyang: La División de Corea
Aunque no son una sola ciudad, Seúl y Pyongyang representan la división de Corea en dos Estados distintos tras la Guerra de Corea en 1953. Estas ciudades ilustran una división nacional que ha durado más de 70 años. Seúl, en Corea del Sur, se ha convertido en una metrópoli moderna y tecnológicamente avanzada, mientras que Pyongyang, en Corea del Norte, mantiene una infraestructura y un desarrollo urbano controlado estrictamente por el gobierno. La Zona Desmilitarizada de Corea (DMZ) entre ambas ciudades sigue siendo una de las fronteras más fortificadas del mundo.
Bratislava y Viena: Vecinas Separadas por la Cortina de Hierro
Aunque Bratislava (Eslovaquia) y Viena (Austria) no son la misma ciudad, su cercanía y separación durante la Guerra Fría las convierte en un caso interesante. A menos de 60 kilómetros de distancia, estas capitales quedaron divididas por la Cortina de Hierro, que limitó el movimiento y la interacción entre los habitantes de ambas ciudades hasta 1989. Desde la caída de la Unión Soviética, Bratislava y Viena han experimentado una notable reconexión, tanto a nivel económico como cultural.
Castellón de la Plana: Una ciudad, dos núcleos urbanos
La ciudad de Castellón de la Plana se caracteriza por su singular configuración territorial, al estar formada por dos núcleos urbanos principales: el centro histórico y administrativo, situado tierra adentro, y El Grao, su distrito marítimo en la costa del mar Mediterráneo. Esta particularidad le otorga a la ciudad una identidad dual, donde el dinamismo cultural y comercial del núcleo urbano central se complementa con la vida marinera, turística y portuaria de El Grao. Aunque separados por una franja de unos 3 kilómetros con fincas y casas, ambos lugares son núcleos urbanos que están estrechamente vinculados, representando juntos la diversidad y riqueza de Castellón de la Plana.
Conclusión
Las ciudades divididas ofrecen una ventana única para comprender cómo las fronteras, ya sean físicas, políticas o culturales, afectan la vida urbana. Aunque muchas han logrado reunificarse o encontrar formas de coexistencia pacífica, las huellas de la división a menudo perduran, moldeando la identidad y el desarrollo de estas urbes. Estudiar estas ciudades nos permite reflexionar sobre los desafíos y oportunidades que surgen al superar las barreras que nos separan.


